¿Que tal compañeros del metal? Una vez, un buen estratega dijo que más del 80% de los goles provenían de jugadas a balón parado: saques de banda, de esquina, de falta, de puerta... y si somos capaces de analizar los goles que se marcan en una joranada, por ejemplo, de la Primera División Española, veremos que la gran mayoría provienen de eso y no de una jugada bien trenzada por parte de los jugadores.
En el fútbol base la técnica tiene que tener mayor importancia según la edad de los jugadores en función de la táctica: a menor edad, mayor será la carga técnica en los entrenamientos al contrario de la táctica que irá en aumento según vayan creciendo nuestros jovenes futbolistas como decreciendo la técnica. Y es aquí donde entra la estrategia: ejercicios tácticos con una gran carga de técnica. Porque recordemos una cosa, es tan importante el saque como el remate; es tan importante el pase que los movientos o fintas; un buen pase/saque es más del 75% del gol... y si no que se lo digan a Beckham. Para poder efectuar un buen saque, por ejemplo, de esquina, el pasador deberá tener una técnica depurada para centrar el balón donde el esta seguro que el posterior remate sea en buenas condiciones, porque si por muy buenos movimientos que hagan los jugadores que están a la espera del saque, el balón no les llega en buenas condiciones, abremos desaprovechado una buena oportunidad para marcar un tanto.
¿Cuando es el mejor momento para empezar a enseñar la estrategia? Cada equipo es un mundo, como bien sabemos todos, y según las características de los jugadores se podrá trabajar antes o después, en Alevines o Infantiles, pero hay una cosa que tiene la estrategia que no tiene la técnica: la sorpresa. En categorías benjamines se puede utilizar la estrategia a modo de pinceladas y poco a poco, según vayan creciendo los chavales, la carga irá en aumento dando mucha prioridad a esta clase de ejercicios.
No quiero decir con esto que la base de un entrenamiento sea las jugadas a balón parado, sobre todo en invierno cuando los jugadores no deben quedarse mucho tiempo parado, pero con el tiempo la estrategia tendrá casi la misma repercusión que el trabajo táctico, al igual que las acciones combinadas que si las analizamos son eso, jugadas de estrategia sin que el balón parta de un saque a balón parado.
En un partido hay una media de 20 saques de banda, 10 faltas, 5 corners y al menos un saque desde el centro del campo. Todas estas acciones sumadas, pueden hacer 1 o 2 goles, y si no alguno más, y en un partido donde las cosas estén muy igualadas, pueden desequilibrar la balanza hacia nuestro lado.
Yo soy de la opinión que la estrategia no solo se trabaja en el campo, sino también en la pizarra, analizando minuciosamente todos los detalles que envuelven una sola jugada: la parte del pie que impulsa el balón, los movimientos o fintas de los rematadores, las segundas jugadas, como defiende el rival... y de cada jugada habrá inumerables acciones posteriores en función de como se despeje o se remate el balón; cómo se tiene que defender en caso de contra, cómo se tiene que actuar ante una segunda jugada...
Al igual que en el fútbol americano, todos los jugadores deben tener una plantilla de las acciones a balón parado en las que memoricen los movimientos, no solo los que les competen a uno mismo, sino a todos en conjunto. Los quarterbacks del futbol americano, poseen su "chuleta" o bien en una muñequera o bien escritas en el brazo, como cuando lo haciamos en el insti, porque ese juego si que se basa en estrategia pura y dura, y a mucho no tardar, se copiarán estos metodos al fútbol convencional, porque ahora ya hay muchos que están utilizando tácticas y estrategias del hoquey sobre hierba con resultados verdaderamente asombrosos.
En fin... el mundo de la estrategia y de futbol tiene numerosos caminos, como la viñas del Señor.
Antes de terminar, me gustaría mandar un beso al censurado del foro (¡ves!, si ofendes, te crujen) y emplazarle a una charla sobre futbol, porque a parte de no saber escribir, veo que de futbol sabe menos.
Que así sea.