Hola jurgoleros del mundo mundial¡!
En estas fechas, propicias para el descanso de unos y de gran trabajo para otros y en el que los partidos se cuentan mas por torneos que por competiciones oficiales, hablando por supuesto del futbol base, les voy a contar una experiencia que me ha hecho pensar sobremanera.
El pasado domingo se celebro en la capital española la IX Media Maraton de la Villa de Madrid, la cual tuve el placer de correr y, por supuesto, de terminar, olvidandome por unos instantes del mundo al que tanto venero y admiro, y eso que habia partidos muy interesantes por ver en los campos madrileños, pero, y como muchos creo que ya sabeis a estas alturas, el futbol no lo es todo en el mundo. Mas o menos habia unos 15.000 corredores de toda indole: profesionales, amateurs, los que pasaban por alli, los que no tenian otra cosa que hacer... y el animo que tenia por participar en esta carrera no era sino vivir una experiencia rica en factores que pudiera trasladar al ambito que nos rodea. He de decir, que para analizar bien esta situacion apreciarla con todos los sentidos, la carrera la corri sin compañia alguna, aunque en el recorrido me encontre con un viejo conocido de la aficion pinteña, Alberto Lucio, al que salude y desee suerte para finalizar la carrera en el mejor estado posible.
El ver a tanta gente reunida con el fin comun de terminar la distancia, no hacia mas que darte fuerza para seguir adelante y aqui viene el sentido del "estudio". Rodeado de toda esta gente se respiraba el aliento que tenias al lado, y me refiero al aliento no como la respiración del compañero cercano, sino a la conjugación del verbo alentar, animar, apoyar... que alguien al que no has visto en tu vida le ayudes con unas palabras para que no ceje en su empeño o viceversa, que alguien que te ve con cara de sufrimiento te diga un par de palabras que sigas luchando. COMPAÑERISMO sería la palabra... y eso que en mi caso, al ir solo, no conocía a nadie. SOLIDARIDAD. Un claro ejemplo que tambien tuve la suerte de vivir fue el como los corredores compartían el agua que, o llevaban especialmente preparada de casa, con aporte de sales minerales y azucares, o la que daban la organización cada 5 kilometros (al igual que decia Jesus de Nazaret: "da de comer al hambriento y da de beber al sediento") sin mencionar como eran capaces de compartir las ampollas de glucosa a aquel que veían con gesto fatigado.
Pero con lo que de verdad me quedo y fue lo que más llegó hondo, fue con el ánimo incondicional que ofrecieron todas las personas que estaban observando la carrera: No paraban de animar todas aquellas personas que se encontraban a los lados del recorrido, si bien aplaudían al paso de los corredores, o vitoreaban canciones o frases dando apoyo moral que siempre vienen bien, y mas cuando llevas muchos kilómetros recorridos.
Y aquí me paro yo a analizar: ¿que debe cambiar en el futbol para que los padres, madres, asistentes en general, no paren de dar ánimos a los chavales, olvidandose de que no solo exite la persona a la que vienen a ver? Y más aún ¿no se dan cuenta de que una buena palabra de ánimo les puede beneficiar más que un grito de desaprovación o de reproche?
Posiblemente el que haya corrido esta Media Maraton me haya hecho pensar en que, tal vez, nos estemos equivocando todos: jugadores, técnicos, padres... y que desde fuera se debe siempre alentar y desde dentro, aparte de alentar, se debe fomentar el ser buenos compañeros y de aqui, ser mejores personas.
He de dar las gracias, ante de acabar, y quitarme el sombreto ante todos los integrantes de las varias Brigadas de Paracaidistas que acudieron al evento, que no pararon en ni un solo momento en cantar aquellas canciones que recitan cada vez que el pelotón se va de marcha militar. Estos si que son unos Héroes.
Que asi sea.
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