...pero cuando no se tiene nada que decir, es tonteria hablar. Hablar por hablar es como comer pan con pan... ¡Ups! Estaban ahi, ¿verdad? Y me han oido, ¿verdad? En fin, creo que he perdido otra magnifica oportunidad para tener la boca bien cerrada.
¿Que tal compañeros del metal? A estas alturas creo que ya todos sabéis la noticia de la destitución del mister: de Damián. Para algunos quizá sea la mejor noticia que les han podido dar en estas fechas... el mejor regalo que les podría traer Santa Klaüs... en fin, ¿que decir a esas personas?
Puedo respetar cualquier opinión vertida sobre Damián, pero no comparto a los que se regodean de tamaña noticia. Los entrenadores tenemos siempre presente que los resultados son lo más importante dentro del mundo futbolístico, sobre todo si entrenamos a equipos de "competición" (juveniles, amateurs, semi-profesionales, profesionales), pero, en mi calidad de romántico del fútbol, es una cosa que nunca llegaré a entender. Somos el eslabón más débil de la cadena que comprende una plantilla futbolística: somos los que dirigimos a los jugadores y somos los que recibimos siempre los "palos", nunca las felicitaciones de las victorias. Porque lo que se recuerda es quién marca el gol de la victoria y a lo sumo, el que dió el pase, y nadie analiza la situación global, solo los que "vivimos" esto todos los días.
Un día Damián me dijo unas palabras que nunca voy a olvidar. La conversación versaba sobre las injusticias que los entrenadores vivíamos todos los fines de semana, que es cuando se ve nuestro trabajo. Y me comentó: "Iván, ¿tu has visto alguna vez a algún niño coleccionar los cromos de los entrenadores? Y casi es más fácil ver repetido el lateral derecho del Osasuna (y mis máximos respetos a ese jugador en este sentido) que ver repetido el cromo del entrenador del Atletic club". Y es verdad, nosotros no somos los protagonistas de este cuento, somos el actor secundario Bob, y somos el rival más debil en el caso de que los resultados no acompañen: es mejor echar a uno a que a una pantilla entera.
Este documento, aunque parezca que no, es un agradecimiento a aquella persona que me dió la oportunidad de trabajar dentro de la primera plantilla de nuestro club. A aquel que me aceptó dentro de su regazó y me orientó y explicó en como enfocar el informe de un rival, por poner un ejemplo. Es un: MUCHAS GRACIAS DAMIAN, por todo lo enseñado en estos últimos meses. Y también es una petición de que le salga las cosas como de verdad se merece en este mundillo del fútbol, y que tenga toda la suerte que le ha sido esquiva en esta última temporada, que sin duda, de verdad se la merece. Y que aquí no va a tener un compañero más de trabajo, sino un amigo.
P.D.: quizá el título puede llevar a equívocos, pero pensando en las innumerables frases que este genial personaje nos ha dado durante todo el tiempo que ha estado en nuestro club, me quedo con una, que por desgracia ha tenido que decir mucho en estos últimos días. Y, a parte, es un guiño hacia nuestro portero, Oki, que también las esta pasando crudas en estos momentos tan delicados.
Que asi sea.